2 oct. 2015


Por PPAMisiones

Los rosarinos fueron protagonistas de una nueva edición de Clínica 13 y demostraron que, aunque se tarden años, el “ir de frente y con una idea clara”, es la manera más segura de llegar al éxito.

No siempre el camino más corto es el más efectivo, y si hay una banda que da muestras de ello es Cielo Razzo, que con 22 años en las pistas, pasaron por el “sube y baja” de la música venciendo a las modas y caprichos de la industria musical; y así lo demostraron en la soleada tarde de ayer en el coqueto salón de la Vía Cultural (ex Estación de Trenes, para los nostálgicos).

Con un disco nuevo a punto de ver la luz (“Tierra Nueva” saldrá al mercado el 6 de noviembre), Cielo Razzo se encuentra en la cresta de su ola, una que se fue formando de a poco y que hoy amenaza en convertirse en un Tsunami. “Pasamos por todas las etapas, desde cuando sacamos nuestro primer disco y pensábamos que no lo compraría nadie, a tocar en Obras y hablar con nuestro productor (de la Disquera Pelo Music), que con sólo un día de anticipación nos consiguió el camión de exteriores de Fútbol de Primera para grabar lo que fue nuestro DVD “Audiografía” (grabado el 27 de mayo con un lleno total). Esa fue tal vez nuestra experiencia más fuerte a nivel musical. La verdad, no estábamos preparados para grabar un DVD, imaginen que tenía puesto un jean con la bragueta rota y me paso todo el recital subiéndomela”, relata Polilla demostrando, cabalmente, que Cielo Razzo nunca tuvo pruritos a la hora de ir de frente y contar su verdad.



En detalles como ese radica el encanto de este proyecto que ya va casi por la veintena de estaciones. Clínica 13, nacido bajo la idea del Ministerio de Desarrollo Social y que encontró en los Músicos Populares Misioneros su ladero ideal, es clínica musical y, a la vez, un anecdotario impresionante de esa parte del rock que casi nunca llega a la gente. La visión sin filtro de los artistas. Su llegada al público en un ambiente íntimo (la verdad, no tan íntimo, porque la convocatoria siempre ha superado las expectativas). Cómo se grabó un disco. En qué pensaban cuando escribían una canción. Qué se siente al tocar ante un público enfervorizado y todos esos “detalles” que nunca aparecen en la prensa global y que los invitados a las clínicas relatan gustosos ante sus fans.

Palabra de Foforola

Si hay una banda en Posadas que se merece el mote de “barrial”, es La Foforola, y como tales, fueron los elegidos por la producción de Clínica 13 para acompañar al Polilla y el Narvy en la clásica zapada final.  Lucho Kislo, guitarro del crédito de la Chacra 240 y asiduo participante de las clínicas, expresó: “La verdad que está muy bueno haber participado hoy, porque justo estamos por cumplir 10 años y se nos dio esta oportunidad. Es muy lindo el momento en el que nos juntamos a sacar las canciones para poder tocar con Cielo. Por ejemplo nosotros no tenemos teclado en la banda, y lo necesitábamos, entonces llamamos a un amigo para que saque los temas y poder venir a tocar hoy. Entonces para nosotros es un poco eso, que se genere esta comunión que se arma entorno a la música”.

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