2 dic. 2014


Guardaparques y científicos de Iguazú descubren que el cambio climático está afectando negativamente a la población de yacarés del Parque Nacional Iguazú. El estudio fue publicado ayer en la revista científica AquaticConservation: Marine and FreshwaterEcosystems.

La población de yacarés que se encuentra dentro del Parque Nacional Iguazú –Misiones- y que está catalogada como de “valor especial” para la conservación del ecosistema, puede ser afectada negativamente si la actual tendencia del calentamiento global continúa. Así lo demuestra un estudio publicado ayer en la revista científica AquaticConservation: Marine and FreshwaterEcosystems.

El mismo fue realizado por el guardaparque Justo Herrera, del Parque Nacional Iguazú, y los biólogos Agustín Solari y Luis Lucifora, del nodo Iguazú del Instituto de Biología Subtropical (IBS/CONICET-UNaM) y del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA).

En el estudio, los autores analizaron el efecto de las variaciones climáticas interanuales sobre la abundancia de yacarés en el río Iguazú. Allí descubrieron que períodos muy húmedos tienen, contrariamente a lo que podría esperarse, un efecto muy negativo sobre la abundancia de yacarés.

“Vimos que en los años que se correspondían con “El Niño”, fenómeno que para nuestra región implica un aumento en el caudal de los ríos por aumento de precipitaciones, el número de yacarés tenía un marcado descenso. Esto era contradictorio ya que, normalmente, el problema para las poblaciones de cocodrílidos en otras regiones suele ser la falta de agua, no su abundancia”, señaló Luis Lucifora.

Ante esa situación el equipo de biólogos decidió investigar las causas. “Encontramos que la gran mayoría de los yacarés del río Iguazú son jóvenes de mediano y pequeño tamaño y que estos individuos dependen mucho de un tipo de hábitat poco común en el río Iguazú, compuesto por vegetación más abierta, de tipo herbácea, que queda bajo agua cuando el nivel del río es muy alto. Eso explica el porqué de la disminución en la abundancia en años muy húmedos: la fracción más grande de la población se queda sin su hábitat principal”, explicó el biólogo Agustín Solari.

La investigación demuestra que el efecto de los años muy húmedos es contundente, ya que después de diez años de la ocurrencia del fenómeno “El Niño” severo, la población no llegó a los niveles de abundancia que tenía antes de su ocurrencia. De continuar la tendencia actual del cambio climático, estos fenómenos climáticos serán más frecuentes, lo que implica un futuro poco promisorio para los yacarés del Iguazú.

Los yacarés son los mayores depredadores acuáticos del río Iguazú por lo que su rol en el ecosistema es potencialmente importante. Por eso, es necesario que su población se mantenga en niveles normales para conservar su función ecológica. Si la población disminuye significativamente, cualquier otra actividad, aunque tenga un efecto de menor proporción que el cambio climático –como la caza furtiva– puede hacerla desaparecer. A raíz de esto, es necesario aplicar múltiples medidas, como evitar la pérdida de más selva, mantener ambientes acuáticos saludables, intensificar los controles para evitar la caza furtiva, y reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

El guardaparqueJusto Herrera resaltó que “este estudio fue posible gracias a la realización de censos de yacarés desde 1996, en gran medida, por el esfuerzo de muchos voluntarios y guardaparques, por eso es crucial que las instituciones científicas tengan los medios adecuados para mantener programas de monitoreo de largo plazo”.

Página de acceso al resumen del artículo: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/aqc.2536/abstract


Para más información

Agustín Solari del Instituto de Biología Subtropical - Iguazú (CONICET/UNAM) Bertoni 85, CP 3370, Puerto Iguazú, Misiones, Argentina. Correo electrónico: kevianus@gmail.com/ Tel: 03757 423511 o 03757 15445022

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