23 sept. 2014


Un equipo de realizadores chaqueños comenzó a rodar esta semana la serie sobre la lucha contra el cáncer infantil: Los caminos del barbijo. La misma reunirá el testimonio de pacientes, familiares, trabajadores de la salud y de adultos que se sobrepusieron a la enfermedad hace años. El proyecto ganó el concurso de la Televisión Digital Abierta (TDA), que organizó el INCAA. La serie cuenta con el apoyo de la Dirección de Cine y Espacio Audiovisual (DCEA) del Instituto de Cultura del Chaco.

Los caminos del barbijo es una serie documental de cuatro capítulos que narra las peripecias de este singular combate. A medida que se desarrolla aparecen en escena personajes que aportan su ayuda a Emiliano (protagonista del corto El niño que ríe) y también otros combatientes como él. Emiliano hace escuchar una polifonía de voces, que abre al mundo íntimo de la lucha por la vida. Los productores

Emiliano recorre distintos caminos que muestra a los héroes cotidianos de la lucha contra el cáncer infantil. En este andar, conoce y hace conocer a los demás personajes de esta historia y los lugares en que se desarrolla.

El proyecto da continuidad al prolífico cortometraje protagonizado por el pequeño Emiliano Saavedra. De su intervención como inventor de tipos de risa ahora pasará a conducir y acompañar el relato de otros personajes. “Empezamos por contar la historia de los chicos que transitan una curación y en el terminamos hablando con los ya curados”, explicó Dionisio Saavedra, director de la serie y padre de Emiliano.

Fundamento

La historia de la humanidad es la lucha contra las enfermedades. Las grandes epidemias que diezmaban a poblaciones enteras eran lentamente vencidas, pero siempre aparecían otras. Y la lucha volvía a empezar.

El cáncer es una de esas enfermedades que no se nombran o que se nombran en voz baja, con miedo, porque la muerte es el cáncer dicha en otra palabra. Nadie quiere morir, ni dejar que alguien querido muera y si es un niño, mucho menos.

Más allá de la negación y la falta de información el cáncer infantil existe: alrededor de 250.000 niños en el mundo enferma de cáncer cada año. El 80 por ciento de ellos no son diagnosticados o no tienen acceso al tratamiento adecuado, produciéndose, por esta causa, muertes innecesarias. De aquellos que acceden a tratamiento, la necesidad de rehabilitación y soporte por períodos prolongados, no es adecuadamente reconocida.

Con el diagnóstico y tratamiento adecuados en la actualidad existe posibilidad de curación de hasta el 70% de los niños enfermos de cáncer. En la Argentina el tratamiento está disponible de manera gratuita en hospitales públicos, pero muchos niños, no tienen acceso a él por falta de masificación de la información o por ignorancia de la familia.

A este combate perpetuo de la humanidad por la supervivencia se incorpora directamente a la batalla la familia de Emiliano Saavedra. Este caballero andante del nordeste, de 9 años, grandes rulos, hermosos ojos negros, luminosa sonrisa con hoyuelos, alegre y bromista incansable a los 4 años fue diagnosticado de Leucemia y desde ese momento viene enfrentando al enemigo con su poderosa arma: la risa. Él crea distintos tipos de risas: risa taladro, para agujerear al cáncer; risa Balboa, para noquear al cáncer: risas, risas, risas, porque “a la enfermedad y a la muerte se las ahuyenta riendo”.


0 comentarios:

Publicar un comentario