16 ago. 2014


Fandermole presentó su disco doble "Fander" con un show en el que también se lucieron los músicos que lo acompañaron.

Por Pedro Robledo para La Capital, Rosario

Jorge Fandermole presentó su disco doble "Fander" con un show en el que también se lucieron los músicos que lo acompañaron el sábado en el teatro teatro del Parque España.

Una puesta austera permitió que al frente estuvieran las canciones en el recital que dio Jorge Fandermole el sábado en el teatro teatro del Parque España, donde presentó su disco doble "Fander". Siempre sobrio y sin estridencias en el ingreso y con un recibimiento que eludió lo eufórico, artistas y público se mostraban predispuestos para la buena música.

"Alunados", que abre el disco, marcó el inicio del show. En el tema, se destacó la participación vocal de Julián Venegas y Lucas Heredia. La primera dedicatoria fue a Lucho González, coautor de "Puerto Pirata", un viaje musical que incluyó ritmo de cueca donde Fernando Silva (bajo) y Juancho Perone (percusión) aportaron solidez rítmica.

Fiel a su conocida rigurosidad, Fandermole ocupó el tiempo necesario entre tema y tema para que Tuti Branchesi realice los ajustes que el sonido necesitaba en el arranque. Sonó claro y prolijo en "Río marrón" y reinvindicó el cancionero referido al amor (y al desamor) con "Mala hora", obra arreglada en formato camarístico que incluyó a Fernando Silva en violonchelo y a Marcelo Stenta en coros.

Otra dedicada: el aire de chaya "La Luna y Juan", certificó el mutuo afecto con Luna Monti y Juan Quintero, dos artistas que transitan su línea estética. En la misma corriente se encuentra Carlos "Negro" Aguirre, quien tuvo una cálida y efusiva recepción cuando ingresó a escena para sumar su piano en "Yarará".

Fander plasmó con sus músicos un colectivo musical que en "Aquí está la marcha", un ritmo rioplatense, permitió el lucimiento individual de cada uno, con una notable tarea de Perone y exquisitos solos de Stenta y Silva.

Se acercó al jazz y al blues en "Lía" y "Tema del vino", con lucimiento de Aguirre en sutiles fraseos. Otra de sus primeras épocas, "Canción de navegantes", tuvo ritmo caribeño con la participación de Luis Barbiero (flauta), músico entrerriano que, con Aguirre, lleva adelante el sello independiente que edita los discos de Fander.

El público fue un espectador pasivo, poco participativo, pero realizando una atenta escucha, sin exclamaciones. Se animó un poco con "Carcará" y "Coplas para la tejedora", chacarera donde Perone marcó el pulso con el bombo legüero que hizo sonar tímidas palmas.

Un texto extraído de "La isla", la obra de Chacho Müller , introdujo a "El viejo y el río", chamamé donde se lució el acordeonista chaqueño Julio Ramírez. De un perdido disco editado por Lito Nebbia, rescató "Imagen de pueblo".

A sus compañeros expedicionarios del proyecto "Paraná Ra'Angá", le dedicó "Chamarrón de proa" y aprovechó para ilustrar acerca del origen y el recorrido de la chamarra antes de instalarse en el litoral.

Completó las dedicatorias con "Corazón de bombisto", reconociendo a Raúl Carnota su singular modo de frasear con la voz y la guitarra. A esto refiere la chacarera que inicialmente fue instrumental de Stenta y que Fander sumó letra posteriormente.

Correcta y prolijamente mencionó una larga nómina de agradecimientos y comenzó la despedida con "Hispano", una obra que reivindica el idioma con el que nos expresamos e identificamos y que muestra ritmos afros peruanos y joropo venezolano.

En el final se soltó el público y acompañó el primer bis, "Oración del remanso", con Carlos Pino, en tanto que "Ay, deseo" y "Navega", a dúo con Aguirre, marcaron el cierre definitivo.

Con canciones que están ya en la memoria de la gente y con una conducta artística sin fisuras, Fander certificó su altísima convocatoria y el reconocimiento que cosecha en el país, en un trabajo que cuenta con músicos que aportan altas dosis de sensibilidad y sonoridad.

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