13 jul. 2014



Entrevista por María Soledad Maidana
Fotos: Guillermo Billordo


El luchar contra la lógica mercantil de las grandes discográficas, concebir la música como forma de traslucir demandas sociales y el cargar a cuestas con el recuerdo pesado de ser sobreviviente de la masacre de Cromañón, son algunos de los talantes que hacen que él sea un referente de muchos. Santiago Aysine es el líder de Salta La Banca, un grupo de rock que con apenas cinco años está en un “in- crescendo” que no tiene techo y que no deja de sumar adeptos de cualquier rincón del país. 

En un momento en el que la banda que lidera está trabajando por el quinto disco y organiza su primer Luna Park para el 24 de octubre, el cantante concretó el fin de semana el deseo de llevar su música a la zona nordeste de país. Posadas, Corrientes y Resistencia, fueron las ciudades destino en esta ocasión.  La noche del viernes, en Picasso Pub, Santi congregó en un show acústico muy intimista a los más fieles de sus seguidores.

En el concierto que dio en la ciudad de Corrientes, el cantante logró dejar claro cómo su impronta musical se caracteriza por el equilibro perfecto de opuestos: relatos idílicos de crudas denuncias sociales, letras que unen la más rica prosa con la jerga popular, y un rock que puede ir en una misma canción de lo sutil a lo efervescente. A lo largo de las dos horas y media, hizo un repaso de los temas más pedidos de Salta La Banca, como así también se dio el gusto de dar lugar a las canciones de los más variados artistas: melodías y letras de Silvio Rodríguez, Abel Pintos, Joaquín Sabina, Jorge Drexler y hasta Rodrigo y Leo Mattioli sonaron en la misma cita.

En entrevista con Diorama, el cantante y escritor de las canciones de la banda, habla sobre su deseo de recorrer el país en gira, del nuevo disco que está produciendo con la banda y de la concepción que tiene del rol del músico en la sociedad.



¿Está en tus metas de este año recorrer el país con tu música?


“Sí, así es. No podría explicar bien qué me llevó a tomar esta decisión, pero creo que tiene que ver con una serie de confluencias. Algunas razones son casi hasta congénitas podría decir, y otras tienen que ver más con mi personalidad. Soy una persona hiperquinética; no puedo estar tres horas en un mismo lugar haciendo una sola cosa. Además, estoy en un momento de mi vida en el que me cuesta mucho tolerar la sociedad en la que vivo. Es por eso que, quizás, busco contacto con diferentes lugares, para no dejarme adaptar por las formas de ningún lugar.  También me gusta mi país, y lo quiero conocer y recorrer con la música”.

¿La idea es hacerlo solo o con la banda?

“Como sea, pero no me gustaría perder la esencia y el feedback que tienen los íntimos. La mística de los íntimos es otra. La verdad es que con Salta La Banca se están generando cosas muy grosas. Pero este tipo de recitales terminan agotando la mística que surgen en los espacios más chicos”.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

“Justamente como soy muy inquieto, es que surgen muchas cosas a la vez. Así que me propuse hacer esta gira por el país; como también ideamos con Ale (Alejandro Kurz, cantante de la banda El Bordo) un ciclo de shows acústicos, y a paralelamente seguirá en pie la gira con Salta La Banca. Aunque con la banda quizás no sea tan frecuente porque hay otros proyectos importantes. Por ejemplo, en unos días vamos a grabar para un programa importante de radio, después tenemos el Luna Park en octubre, y estamos trabajando por un disco nuevo.

¿Qué se puede adelantar del nuevo disco?

Se está trabajando. Estoy un poco obsesionado, demasiado diría, con el tema del audio. Tengo ideas en mente, que me gustan, pero me pasa que escucho algo como “AM”, de los Monkeys (Artic Monkeys, la banda inglesa de indie rock) me frusto, y mucho, porque digo: ‘¿cómo hacen para lograr ese sonido?’. Pero bueno más allá de eso, el disco que se viene es mucho más ‘rockero’. Va a tener esa parte rockera que tuvo Visceral [el cuarto disco presentado en septiembre 2013], pero también va a tener su lado intimista. A mí me gusta la canción, disfruto de relatar historias y darles una estética idílica. Más allá de que no lo sienta, para la gente es lo mejor que hago.”

Se te elogia la forma de escribir, ¿leés mucho?


Sí, es cierto, leo bastante. Pero más que nada tiene que ver con que tengo mucha capacidad para retener lo que leo si es que me interesa. Puede ser que por eso me queden muchas palabras que a los pibes del barrio no es guste como hablo.

Pero tampoco soy un erudito, es más sólo leo lo que me interesa, siempre me costó adaptarme al sistema de la educación. Pasé por un montón de carreras y no logré sentirme cómodo. Intenté desde Psicología, Despacho de Aduana, Comunicación. Pero no fui buen alumno, más bien era una pesadilla para mis profesores. Igual, siempre tuve buena relación, y destacaban que era muy capaz.

Con respecto a Salta La Banca, ¿Qué dificultades tiene ser una banda independiente hoy en día?

Nosotros por suerte ya rompimos con todas aquellas dificultades. Lo que ofrecen las discográficas son como unos atajos, dan acceso, facilitan caminos. Pero por el crecimiento que tuvo la banda no lo padecimos mucho.  Yo trabajo con mis amigos, que construí con mis amigos que no puedo tolerar por mi idiosincrasia que alguien venga a valerse de mi trabajo para facturar. Inevitablemente hay algunos aspectos que terminás tercerizando porque sino es imposible. Por ejemplo, el tema de la distribución si no lo tercerizás no se puede. Somos 18 tipos, necesitaríamos 50 personas controlar.

Mucho influyeron  cuestiones coyunturales del momento, como el uso de redes sociales.  Facebook o Twitter se convirtieron en buenas herramientas para las bandas independientes. En general creo que atravesó a todos. A algunos muy bien,  y probablemente  Salta La Banca sea referente dentro de ese grupo. Pero supongo que también habrá habido algunas a las que ha perturbado.

¿Condiciona el hecho de que tengan un tinte de compromiso social?

Siempre vamos a tener esa veta de compromiso social. Es algo que me gusta y que no lo quiero romper. De hecho seguimos participando en cualquier evento relacionado. Pero no me gusta que me encasillen, no quiero convertirme en eso solamente.

¿Cuál es la función social de músico?

Mi función es la de un comunicador. El artista es un comunicador de lo que sucede, el artista que no aprovecha los medios que tiene para transparentar el estado de las cosas, sea de la realidad social, no sé qué es. Ser músico es cumplir con un rol social,  sino es una canallada… Y que se me permita la suspicacia.


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