13 nov. 2013


Patricia Hakim (*)

Grande fue mi entusiasmo cuando me contó Leo Ramos sobre la idea de hacer una gran hamaca paraguaya uniendo 25 entre sí, pudiendo brindar la sumatoria la misma función que la unidad.

Sin embargo una vez que vi como quedó armada e instalada en el centro de la Casa de las Culturas, no puede dejar de pensar en que se había generado un record, pero esta vez de tamaño, continuando la línea de pensamiento peculiar de buscar ser Resistencia la ciudad de mayor cantidad de esculturas emplazadas en sus veredas y espacios públicos del mundo.

Pero más allá de esta cuestión competitiva-superficial, estamos ante un elemento que nos connota un trabajo textil, un uso del tiempo diferente al de la vorágine ciudadana y nos invita a pensar en un descanso a la intemperie, ya sea en las galerías de las casas o a las sombras de los árboles. También nos remite a una temperatura cálida propia de nuestro Norte y del Paraguay, es decir de la región.

De esta manera y sin pretenderlo, esta nueva obra llegó a constituir un objeto de costumbre local americano en un monumento popular chaqueño.

(*) Curadora de SOY Chaqueño y Contemporáneo

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