1 ago. 2013


Hoy, desde las 18, en el Centro Cultural Alternativo (Santa María de Oro 471) se realizará la Feria de la Pachamama, organizada por la Dirección de Artesanías y Arte Popular del Instituto de Cultura. Participarán el Coro Toba Chelaalapí, el cantor Roque Barreto y alfareros de la zona con sus productos estrechamente relacionados con la tierra, realizando esta celebración típica de las zonas andinas de nuestro país.

La invitación es para el público en general,  la idea es compartir y participar de esta celebración arraigada en los orígenes de la cultura de nuestro continente. Se solicita que cada asistente lleve su ofrenda para la “Pacha”.

Sobre el festejo

La celebración de la Pachamama tiene una estrecha relación con el ciclo agrícola. Es el cultivo de la tierra lo que marca los ritmos de las comunidades andinas, pues ahí se germina la vida, la naturaleza, el alimento y, a través de todo esto, se mantiene la salud. En reciprocidad a ello, agosto es un periodo que está dedicado a agradecer a la Pachamama. El calendario agrícola marca la pauta de la vida de los pueblos originarios.

Después de la cosecha, la tierra descansa y despierta en agosto con hambre. La creencia es que para que no se coma las semillas de la siembra, que empieza el 21 de agosto, hay que alimentarla simbólicamente. Durante todo el mes, los pueblos andinos le hacen ofrendas, que significa devolver lo que la tierra ha dado durante todo el año, es decir, se le dan alimentos, agua, coca, chicha, vino, etc. A su vez, es una oportunidad para pedir por prosperidad y por salud para el resto del año.

Celebrar a la Pachamama es esencial en la concepción ancestral de los pueblos indígenas. Esta cosmovisión se asienta en que ellos asumen que son parte de un ser mayor, la Tierra, y esta celebración es un modo de asumirlo.

La ceremonia es un llamado para que Pachamama resurja de las profundidades, adonde se replegó durante el invierno: por eso, antes de empezar a arar la tierra, hay que mimarla para que despierte contenta y manifieste su fertilidad y poder.

Se supone que, luego de comer y beber, desparramará feliz sus dones sobre la superficie: los árboles y semillas brotarán, el ganado se reproducirá y los malos espíritus serán enterrados por un tiempo.

Con la conquista española y la posterior evangelización de los indígenas muchas de estas creencias no sobrevivieron o se fusionaron, tal es así que la celebración de la Pachamama fue cristianizada y relacionada con la Virgen María.

Actualmente se mantiene y conserva el sistema de creencias y rituales relacionados con la Pachamama, practicada principalmente por las comunidades quechuas y aimaras, y otros grupos étnicos que han sufrido la influencia quechua-aymara, en las áreas andinas de Ecuador, Perú y Bolivia, pero también en el norte de Chile, y en el norte de Argentina. A través de los migrantes, se ha hecho conocida en otros lugares, y se ha expandido a numerosas ciudades y grandes metrópolis modernas como Buenos Aires, por este motivo se puede ver ocasionalmente en tal ciudad (especialmente en los 1990s y a inicios del presente siglo) a gente que, por ejemplo, vuelca un poco del vino o la cerveza que está por beber diciendo: "antes para la pacha".

0 comentarios:

Publicar un comentario