8 jul. 2013


Por Darwy Berti

El diario porteño “La Nación” en su edición del domingo 14 de junio de 1987, fecha en que se cumplía un año de la muerte de Jorge Luis Borges, publicó un diálogo entre el autor de “Ficciones” y el hispanista francés especializado en letras argentinas Jean-Pierre Bernés, grabado los días 3, 4, y 5 de enero de 1986, en Ginebra. Veintiséis años después quizá convenga recordar algunas “perlas” de ese diálogo traducido por Juan Cruz, entonces encargado del suplemento cultural de ese influyente y cuestionado diario porteño.

El título de esa página memorable es “La Universidad del Mundo”, que quizá a alguno le resulte algo tautológico, y el subtitulo, más preciso, es: “Sobre literatura y latinidad”. Allí Borges recuerda: -“Yo digo en un poema que Séneca y Lucano escribieron toda la literatura española antes que los españoles existieran, y quisiera citar para terminar con este asunto una frase de Browning: cuando habla del latín, dice: “El latín, la lengua de mármol”, es muy cierto y también muy bello”.

En otro momento de la conversación Borges afirma: -“La latinidad no podría limitarse a los países del sur de Europa. Podría decirse que la latinidad… es Occidente, lo cual se hace más vasto. Y además,  digo también y lo repito con gusto, que nosotros los americanos, tanto del Norte como del Sur, somos realmente, europeos en el exilio”. Sólo un minuto antes Borges le había confesado a su interlocutor: -”Yo desciendo de una india cuyo nombre se ignora”.

Cuando más adelante Bernés le pregunta qué conservaría hoy de la literatura italiana, Borges le responde: -“Creo que vacilaría entre Ariosto y Dante; y luego, también para mí, estaría Croce, pero yo no aprendí italiano, y quizá también Giovanni Papini”. (Mencionó “Lo trágico cotidiano” y “El piloto ciego”, de este último). Cuando Bernés le preguntó sobre la literatura francesa, Borges rescató a Montaigne y a Cocteau. Y afirmó, tajante, que “Francia es un país literario”. Trajo un ejemplo del habla popular: “Arc-en-ciel”. En lugar de arco iris: “Es una arquitectura, se construye un arco en el cielo”.

Bernés: -“¿Así que los franceses, a su parecer, serían colectivamente literarios?

Borges: -“Creo que no hay ninguna duda”.

Al final de esa conversación, Borges resume así su concepción de la latinidad: -“Creo que la latinidad es un falso problema, sobre todo si se lo dirige contra los demás. Si la identifico con Occidente, entonces la amplío y le doy un sentido bienhechor, porque no la empleo “contra” sino, por el contrario, “a favor de”. Y si en la latinidad podemos incluir a los países germánicos y a la América del Norte… En todo caso la intención es buena. Es mejor que poner barreras, Esto tiende hacia una unidad y no a una división”.
   

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